Carta para Estefanía
¿Dejarte ir?
No sé cómo hacerlo, si nos quedamos con tantas citas pendientes. Con tantos cafés que, aunque nunca me gustaron en el desayuno, daría lo que fuera por tomarlos contigo.
Con la ilusión de una boda en la playa, cien idas a piscina, 50 paseos al mar y una familia que no quiero formar con nadie que no seas tú.
Cuando te extraño claro que pienso en todo el daño que te hice, en las mentiras y en las cosas que te oculté, y es por esa misma razón que muchas veces me quedo callado, "desaparezco" y dejo de buscarte, pero también me es imposible dejarte ir. No merezco volver, soy consciente del daño que te he hecho. Pero también soy consciente de la persona que estoy perdiendo, de lo importante que has sido y eres para mí.
Quiero cambiar, quiero mejorar, no exclusivamente para mí o para una sieguiente pareja. Quiero cambiar por los dos. Y sí, "no he hecho nada", nada más que extrañarte, nada más que pensarte, en preguntarme cómo estás, te pienso y te imagino en el almacén trabajando y sudando con el calor de La Plata, con esa linda sonrisa que siempre me ha encantado. Quiero cambiar no solamente por recuperar a alguien, sino porque entendí que no quiero ser esa versión de mí que destruye lo que más quiero por no saber manejar mis emociones.
Trato de trabajar en mí: leo de vez en cuando, intento apreciar los amaneceres a pesar del sueño, cada que me atiende alguien pienso en que debo ser paciente y me acuerdo de tí pidiéndome ser buena persona con aquellos que prestan un servicio al cliente, sí intento ser mejor persona.
En mi casa sí te he defendido porque te amo, en el trabajo sí he dicho antes y aún hoy que te amo y que te extraño. Quiero que volvamos, y sé que será en un principio incómodo, tal vez en un tiempo sigamos con esta herida, pero estoy seguro que podemos seguir adelante. No quiero que volvamos a ser como antes, porque es imposible a que seamos como antes, quiero volver a estar juntos pero en una mejor situación, sin heridas abiertas, ni arrepentimientos, con mucho amor, sanduchitos y besitos antes de dormir. No será fácil, habrán dudas, miedos y silencios incómodos, pero estoy seguro que hay algo que sigue vivo entre nosotros, algo que ni el tiempo ni la distancia es capaz de apagar. Tal vez volvamos con más heridas y menos tiempo, pero listos para volver a intentarlo.
¿Que si te quiero? Te estoy esperando sabiendo que no tengo ni el 1% de posibilidad de rehacer mi vida contigo, pero elijo creer en todo lo bueno que hicimos en estos cuatro años, elijo creer en todas las cosas que soñamos hacer juntos.
Y si no quieres que hablemos más, por favor cuídate, no seas tan exigente contigo. Sé que puedes hacerlo, estaré aquí apoyándote y amándote en silencio. Y si alguna vez la vida se pone difícil, si una noche te sientes sola y el mundo parece demasiado pesado para cargarlo, espero que recuerdes que estoy aquí, que existo y que siempre estaré deseando tu felicidad, incluso si esa felicidad no me incluye. Siempre recuerda que fuiste (y espero que sigas siendo) un capítulo tan hermoso en mi vida y que, por un instante en mi vida -breve o no- significas el mundo entero para mí.












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